jueves, marzo 27, 2014

Lo que nunca se supo...


¿Son quizá el corazón de piedra y la mente obnubilada, los que nunca permiten mirar y saber de lo que existe, de lo que está ahí, frente a los ojos?


Lo que nunca se supo

Fueron Sus yemas
guinda enardecida
penetrando suavemente
entre las aguas;
brotaron
la rosada venera
tibia y frágil,
los tiernos pétalos
salados.
 
Fue la amante
Luna
verso contenido
en Su deseo,
roca y espíritu
de fuego,
sabana allanada
por Su estruendo.
 
Fue la Mar sin horas
espejo
contando Sus latidos,
luz desvanecida
en el centro
de Su cuerpo,
lúbrica Sirena
embarcando
en Su navío…
 
Sara Elena©

La foto es de San Salvador, y es mía©

domingo, agosto 25, 2013

De Sevilla al Otro Hemisferio







Vinieron la noche, mil nostalgias, la mente girando, estrellas...

De Sevilla al Otro Hemisferio
 
Me deslizo sobre Su piel, con ayuda del viento,
para reencontrar la memoria de los actos fallidos,
las horas de primavera, un jardín en silencio.
 
De Sevilla hasta Lima,
tras de Su boca y Sus pasos,
flores rezumantes de aroma y presencia,
o  zarzas y espinas: grillos y espuma suspendidos.
 
De París a Versalles no hubo reposo;
fue la imaginación henchida gruta en penumbra,
palabras y esperas, temor y lujuria,
hojas de otoño, jazmín y lavandas;
trenes insomnes, arrebato de luces,
miel en la sangre y los lazos.
 
Allende el Atlántico al cabo,
luciérnaga en brasas, espasmo de agua,
jugosos botones para bocas ansiosas,
sed de la noche, luna y desierto,
sábanas de viento en las apacibles horas...

De la ternura el  presagio. 

Sara Elena Mendoza Ortega©

PD: Las fotos del video son de Sevilla, París, Versalles y Lima, y son mías©
 
 

domingo, mayo 05, 2013

Porque vivir es un instante...




 


Vueltas y revueltas, idas y venidas; los esfuerzos candorosos, las esperanzas subvertidas... Y sin embargo, la vida es un instante apabullante, clamoroso. Por eso, jamás muere lo encontrado por el azar de una mirada...


Quizá Tiene amor
por los pies perfectos,
por las palabras de verano,
las largas cabelleras
o la sombra de unos pechos
generosos.
 
Quizá es que Le tientan
jóvenes pupilas
o el aroma a olivo
de la sangre alborotada
y de los ríos
más profundos.
 
Quizá es que Ame
la clara inteligencia
de un cadáver exquisito,
la osadía apasionada
o la indiferencia
de la rabia…
 
Y sin embargo, yo…
yo devenía lluvia
tan sólo
adivinarLo,
y era la ansiedad como pie
en la cordillera,
trueno Su voz
sobre mis humedales.
 
Seguiré imaginando
el manantial relente
de una noche clausurada,
el céfiro besando
los trigales de Su pecho,
Sus dedos
en la lava,
inmisericordiosos
con las estrecheces
Infinitas,
volcán entre
pétalos de fuego.
 
Y beberé aún
las blancas aguas
amargas, perfumadas,
que acarician
mis labios doloridos
de tanto “Amor”
entre susurros.
 
Seguiré imaginando
alas de luz
batiendo libres,
más allá de un mástil 
elevado;
sábanas de brisa,
arcilla en mar abierto.
 
Anidaré por fin
en el enjambre
de luceros
que acunan Su figura,
Sus palabras.
 
Sara Elena@
 
PD: Las fotos son de Versalles y de Lima, y son mías@

miércoles, enero 02, 2013

Morir un poco





Sin piedad
se crecen la noche
las ausencias,
una lágrima furtiva,
el deseo acurrucado;
se crecen los días
las preguntas,
la selva estentórea
un ansia inexorable;
se crecen perversos
los decantes,
se horadan hasta
las magnas piedras;
se crece un sol secante,
y matan la sed,
la incertidumbre;
en el silencio
que no acaba
desfallecen los olivos;
es la piel
trama de dudas,
ciñe los ojos arrasados;
muere la Sirena
en la jaula
donde canta
su tristeza;
Mar-yo declina
y se enturbia
en el ocaso;
se quiebran
la razón y
las palabras
en estrujantes
pensamientos.
¿Dónde están
Sus ojos
Sus ansias
Sus aromas?
¿Dónde
Su pecho?
¿Dónde
Su cintura-ancla,
Su luz
agua de luna,
su sudor
ofrenda
del naranjo?
Sara Elena@


domingo, julio 22, 2012

Desazón y deseo..






Días largos, callados... Entre desazón y espera, entre el sol y la lluvia, y ante el estruendo de la luz, de un escondido deseo...

Me ofrendaré
ávida como
los peces
en lo profundo;
rozaré Sus labios,
Sus hombros
y Sus pezones;
hundiré mis
mejillas
entre Sus vellos
y mis dedos
en Sus costillas
buscando ternura.
Esperaré también...
Esperaré que
me despoje
de los vestigios
de pudor
y miedo,
del último velo,
del que
me cubrió
primero
por la mañana.
Ante la vista
de Su ansiado
vientre, 
liberaré
de su prisión
al gozo, 
fiesta en mi boca
y en mi saliva.
Anidará un pájaro
entre mis labios,
y después,
despacio,
batirá sus alas
en mis entrañas...
Empezará
el fuego
en mi costado,
me volveré
de espaldas...
me convertiré
en Su sombra.

Sara Elena@

PD: Las fotos son del camino entre Puerto Escondido y Juquila, Oaxaca, y son mías@

domingo, junio 17, 2012

Inconmensurable




LLuvia... y con ella, el sonido de la nostalgia de un día lejano...
 
Me uní al tono del día
en el que Su mirada fugaz
atravesó mis pantanos
y fue luz,
misterio incandescente, 
orilla refugio, 
ala de pájaro libre,
el crisol del tiempo.


Mi cuerpo colmado,
los labios inventando
las caricias todas:
Mar-yo salado,
brioso al ocaso,
rodea capullos,
enraiza en Su arena,
rompe y se aquieta.@
Sara Elena. 
PD: Las fotos son de la inconmensurable, bella Sierra Norte de Oaxaca, y de la hermosa playa de Rosarito en Baja California, ambas en México, y son mías@.

domingo, abril 15, 2012

Soledad...



Encontré un poema Sufi hondo y hermoso... Hiere, duele, casi puede matar...

Solitude


Someone is coming at last, sad heart!
No. I am wrong.
It is a stranger passing on the way to another place.
Night falters; stars are scattered like clouds.
The lamps in the hallway droop; they want to go out.
All roads are asleep after their long work of listening.
Alien dust has come to cover the traces of the footsteps everywhere.
Snuff out the candles, clean away wine, flask, and goblet.
Lock up your sleepless doors, my heart.
No one, no one will ever come here now.


Faiz Ahmed Faiz


Soledad*


¡Alguien viene al fin, corazón triste! 
No, estoy equivocado.
Es un forastero en su camino hacia otro lugar.
La noche declina; se dispersa la nube de estrellas.
Las lámparas en el pasillo vacilan como si quisieran huir. 
Todos los caminos duermen profundamente,
cansados de tanto escuchar.
Polvo ajeno ha borrado las huellas de cada paso. 
Apaga las velas, retira el vino, la botella, la copa.
Cierra tus desveladas puertas, mi corazón.
Nadie, nadie nunca vendrá.
Faiz Ahmed Faiz

*  Mi traducción libre.
PD: La foto fue tomada en una vieja estación de tren en España, camino a San Sebastián, y es mía@.

domingo, abril 08, 2012

Mujer dormida...




Y todo esto, todo esto es la Mujer dormida -Iztaccíhuatl-, por Su virtud y la espera...

Mujer dormida…

Agua aceite barro,
incienso para 
Su piel desnuda.
Mujer fuego 
en Su vientre,
amargura de ocaso
en la serranía 
de Su pecho.
Tierra húmeda
de distancia,
al trino del tiempo;
hielo tatuado
con palabras espejo.
Embestida furiosa
que teje rocío
al compás de
Su lengua crótalo
de savia,
vino maduro
cráter almibarado,
preludio y deseo.@

Sara Elena.

PD: La foto es del volcán Iztaccíhuatl, situado en el Centro de México, y es mía@.